Me ha hecho el honor de comenzar el año escogiendo tema. Es increíble, porque nada más recibir su e-mail automáticamente pensé en los pimientos. Ella objetó: "No estamos en temporada", yo respondí: "Es un básico de la cocina española, los encuentras como la cebolla, el ajo y la patata todo el año en el mercado". Y es cierto, al igual que la cebolla y el ajo, el pimiento se usa para casi todo, en sofritos, como guarnición, como plato principal. Los tenemos frescos y maravillosamente envasados como los magníficos "Piquillos de Lodosa". Maridín los descubrió hace un tiempo, tras años de negarse a probarlos por esos dichosos traumas infantiles que nos hacen rechazar sin tener casi base, un sabor o una textura. Por suerte un día decidió abrir su mente y su boca y ahora le entusiasman. Si tú también piensas que de una manera u otra siempre están presentes en tu cocina anímate a participar. Encontrarás ediciones anteriores y más información en HEMC.
Ya he usado la compota de ciruelas para cocinar y tengo que confirmar que está buenísima. Una noche la serví directamente en la salsera, a temperatura ambiente para acompañar unas chuletas de cabecera de lomo. El sabor de la compota es contundente pero con la carne se aviene a la perfección. Otro día descongelé un lomo de cerdo que había congelado en trozos grandes. Lo doré muy bien en un fondo de aceite, salpimenté cuando ya cogió color, eché por encima como una taza de la compota, dejé que chisporroteara y se mezclara con el juguillo de la carne, revolví bien todo junto y añadí media taza de agua y 2 cucharaditas de azúcar espolvoreadas por encima para contrarrestrar la acidez. Tapé y dejé cocer todo junto unos 12 minutos. Los abrí por la mitad para comprobar que ya estaban rosados. Si dejas hacerse más el lomo se queda seco e incomestible, al menos para mi gusto. Estaba realmente delicioso.
Comentarios