22 septiembre 2006

Las máquinas al poder. Me encanta cocinar, pero eso no significa que me apetezca siempre y a todas horas. Me gusta todo lo que rodea a la cocina también, los libros y las revistas de cocina, los portales gastronómicos y foros de internet, el menaje, los pequeños electrodomésticos y como no...las fascinantes máquinas de cocina...esas que van más allá de una batidora....que te amasan, te pican, te hornean, te enfrían...vamos que te hacen más cómoda la vida. Estos han sido días difíciles para mí, física y emocionalmente, y sinceramente no me apetecía en absoluto meterme en la cocina. En ayuda de esos pocos pero intensos momentos "no cocineriles", tengo a mi querida thermomix y mi querida cheff-o-matic. Muestra de una combinación tan interesante, es este sencillo pero sabroso pollo en salsa de tomate. Tenía muslos de pollo en el congelador, unos hermosos tomates y cebollas de la huerta de mis padres, que ya no valían para ensalada por su madurez. En un plato tan sencillo, donde está el truco? En la falta de trabajo que supone usar las máquinas, ellas me lo hicieron todo. En thermomix la salsa casera de tomate, sólo calentar el aceite añadir los ajos y la cebola, sofreír, luego añadir el tomate en trozos garandes y cocer 30 mts. a 100º. Nada de salpicaduras y manchas de tomate en los azulejos, nada de revolver con cucharada de madera, ella sola da vueltas a la salsa. Sólo darle un fregado rápidito al vaso y lista. Los muslos fueron aún más sencillos, los méti en la cubeta de la cheff, los salpimenté, un pelín de aceite de oliva y cuando faltaba media hora para que estuvieran hechos añadí la salsa de tomate y algunas hierbas..., todo junto hizo chup-chup, se juntaron jugos del pollo con salsa de tomate y hierbas e hicieron un conjunto jugoso y aromático. Con una crema de calabacín delante, (también hecha en la tmx), una comida sana, sencilla y sabrosa, y además barata...quien da más?

13 septiembre 2006


Sólo lo hice una vez, pero guardo un recuerdo maravilloso. Me resultó una receta práctica, sencilla y muy resultona. Es un plato veraniego, está mejor fresquito, conservado en la nevera y sabe mejor reposado, cuando se han unido sus sabores. El adorno es a gusto del cocinero. Es una de las versiones del famoso "Sandwichon". La primera vez que oí hablar de esta receta, fue en una reunión de la thermomix, venía en un de los librillos que sortéan, aunque con otro formato y otros ingredientes. Luego, como todo buen invento, han salido miles de versiones. Yo seguí la de Atina, una chica del foro de Mundorecetas. Merece la pena hacerlo y todavía es una buenísima opción, viendo el tiempo tan bondadoso que nos está ofreciendo septiembre. Es un entrante estupendo para una comida o un plato principal para una cena. Hay que darse prisa, que enseguida llegará el otoño y ya nos tendremos que ocupar de guisos, setas, frutos secos y demás...
La receta es muy sencilla y se presta a dejar volar la imaginación, el ingrediente principal es el pan de sandwich, el resto a vuestra elección. El mío lo hice de la siguiente manera: las capas de pan las embadurné con el jugo de la lata de piña, la primer capa lleva mayonesa rebajada con jugo de piña, jamón de york picadito y piña picadita. Otra vez pan remojado ligeramente con el jugo de piña y capa de paté de pimienta rebajado con nata líquida y con pepinillo muy picadito. Capa de pan, mayonesa aligerada con jugo y con nata y adornado con zanahoria rallada, piña, palitos de marisco y aceitunas.