05 agosto 2009



Ya he usado la compota de ciruelas para cocinar y tengo que confirmar que está buenísima. Una noche la serví directamente en la salsera, a temperatura ambiente para acompañar unas chuletas de cabecera de lomo. El sabor de la compota es contundente pero con la carne se aviene a la perfección. Otro día descongelé un lomo de cerdo que había congelado en trozos grandes. Lo doré muy bien en un fondo de aceite, salpimenté cuando ya cogió color, eché por encima como una taza de la compota, dejé que chisporroteara y se mezclara con el juguillo de la carne, revolví bien todo junto y añadí media taza de agua y 2 cucharaditas de azúcar espolvoreadas por encima para contrarrestrar la acidez. Tapé y dejé cocer todo junto unos 12 minutos. Los abrí por la mitad para comprobar que ya estaban rosados. Si dejas hacerse más el lomo se queda seco e incomestible, al menos para mi gusto. Estaba realmente delicioso.

30 julio 2009








Del árbol a la mesa. Ha sido todo un placer! Ayer por la noche estabamos cogiendo las ciruelas y las manzanas del árbol y hace una hora acabo de verter la última compota en la salsera para usar este fin de semana. El resto en sus respectivos botes al vacío para que maduren. Habrá que etiquetar y adornar convenientemente las que son para regalar a mis "alrededores". Eran las últimas que quedaban sanas, como los árboles del prado de mis padres no se fumigan los insectos campan a sus anchas, pero ellos también tienen que comer! Algunas estaban verdes todavía, pero como era para una compota agridulce las cogimos de todos modos. No he anotado cantidades exactas, me he dejado llevar por la inspiración y lo que me transmitía el sabor del dedín cada vez que cogía un poco de la mezcla. Me parece que va a estar muy buena con las carnes, sobre todo cerdo. En el libro de conservas que tengo mandaba añadir más vinagre, pero a mi ya me parecía un sabor muy intenso, incluso creo que le hubiera echado menos. Ahora a esperar un poco a ver que tal el conjunto de sabores, la textura, como cualquier confitura ligera, una delicia de color y fluidez. Ahora a fantasear con los avellanos que bordean el río, el nogal que adorna la entrada, los manzanos que en Octubre nos darán toda la cosecha...Hummm! Que delicia solo el imaginar!
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Compota agridulce de ciruela
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(Versión libre)
Ciruelas (yo creo que eran como unos 4 kg. o más) 4 cebollas, 2 manzanas sidreras medianas, canela en rama, laurel, estragón, comino, clavo, eneldo, pimienta negra, 2 cayenitas, vinagre de sidra (como 2 tazas, aunque yo echaría menos), 1 taza de agua, 1/2 Kg. de azúcar moreno.
Deshuesamos las ciruelas partiendolas a la mitad y las dejamos reposar toda la noche con el azúcar, las especias y el vinagre. Por la mañana añadimos las cebollas y las manzanas. Revolvemos bien y a cocer a fuego medio y cazuela destapada hasta que esté todo blando y los jugos echos almíbar. Batimos al gusto con una batidora y envasamos.
hemc 35 - conservas caseras

19 junio 2009



Postres de la niñez, a eso las asocian la mayoría de la gente. El caso es que a mi no me saben a niñez, porque mi madre era de poco postre, pero cuando se ponía, era a lo grande. Así que nada de natillas. Si hacía, eran tartas. La de moka, la de manzanas, algún postre seco de su tierra (sequillos, galletas de nata), pero nunca natillas. No creo habérlas comido nunca echas por ella. Claro que de poder escojer, me quedo antes con cualquiera de aquellas delicias que salían de sus manos. Y que conste que me gustan mucho, tanto las natillas, como los flanes, crema catalana, pastelera... Así que a mi las natillas no me saben a niñez, me saben a "adultez" y a thermomix. Porque la maquinita entró en mi vida de recién casada, se hizo la reina y señora de mi cocina, y aunque uso todo el resto de mis juguetes, que son muchos y todos me encantan, de ella es de la única que no prescindiría. Y llegar hoy tarde y cansada, echar los ingredientes, ir a cambiarme y al volver tener unas natillas caseras enfriando en la nevera no tiene precio...Bueno sí, lo que cuesta la thermomix..jajajaja.

Natillas

3 huevos; 500 gr. de leche; 150 gr. de azúcar; La piel entera de un limón; Canela en polvo.

Metemos los ingredientes (menos el limón y la canela) en el vaso de la thermomix y batimos unos segundos a vel. 4. Ponemos la mariposa con la piel del limón enroscada en ella y cocemos 8 ó 9 mts. a 100º, vel. 2
Vertemos en los cuencos donde vayamos a servir y dejamos enfriar. Servimos bien fresquitas espolvoreadas de canela.

06 junio 2009




Este año escogió ella, como debe ser en realidad. Yo objeté que de queso ya la había hecho el año pasado, pero es que a mi suegra, al igual que a mí, le chiflan las tartas de queso. Había planeado dejar un rato del sábado para hacerla y que el domingo estuviera reposadita y fría pero mi amiga Mariali se cruzó en mi camino. Tenerla lejos y echarla de menos son causa y efecto, así que mi sentido de la responsabilidad se esfumó y me fui toda contenta a pasar ese rato con mis amigas del alma. Teniendo en cuenta además que a la noche siguiente me ingresaron, se entiende el porqué renegué tanto cuando a la 1 de la madrugada llegué a casa cansada, con malestar y pensando en que había que hacer la tarta...Se que es batir y hornear, pero ni eso me apetecía. Pero el aniversario de padres y suegros es sagrado en mi corazón. Miré por la nevera, y localicé ingredientes, eché según apetencia y buen parecer. Decidí cambiar la cobertura por alguna más original y más en esta época que no estamos con el "aire l'es castañes". Al día siguiente serví la tarta más contenta que un ocho en la mesa de aniversario. La sonrisa de mi suegra y sus expresiones de alborozo al probarla compensaron todos los reniegues previos....

TARTA DE QUESO "L'AIRE LES CASTAÑES"

3 tarrinas de queso crema; 500 gr. de leche condensada, 4 huevos, 1 cdta. colmada de maizena, 1 bote de crema de castañas "Hero" (si es temporada se puede hacer en casa).
Batimos todos los ingredientes, menos la crema de castañas, a velocidad media del batidor que usemos y lo justo para amalgamar ingredientes. Vertemos en un molde que podemos cubrir previamente con una base de galletas y mantequilla, o de sobaos. Horneamos unos 45 mts. a 170º y dejamos enfriar en el mismo horno sin abrir la puerta. Dejamos reposar en la nevera mejor toda la noche. Cubrimos con la crema de castañas y a disfrutar.