19 noviembre 2007


Cuando volví a hacer esta receta, me di cuenta de que la había puesto en el foro, pero no en el blog...craso error. Pero siempre hay tiempo para enmendarse. Siempre había sido consciente de las inclinaciones de Iván hacia el sabor del limón en los platos, tanto dulces como salados. Eso me ha hecho usarlo con frecuencia. Aunque lo he probado en platos salados, de los cuales tengo pendientes el pollo al limón típico de los restaurantes pseudochinos que inundan la ciudad y a los que somos aficionados, realmente donde más lo he probado es en cosas dulces... Como lo más socorrido para desyuno y merienda son los bizcochos, es en esa asignatura dentro de la materia donde más variantes he probado. Muchos me han gustado y muchos no me han dado más...Este fué uno de los que nos gustó mucho. Es suave y delicado pero con un sabor evidente a limón. El bizcoho sube en altura y tiene ligereza, cosa que le encanta a maridín...yo soy más de texturas consistentes. El brillo espejo de la glasa y el sabor dulzón que contrasta con la acidez del limón me parece de lo más logrado. Se puede usar mantequilla como indica la receta original o sustituir por otras materias grasas (yo lo hice porque aunque suelo tener siempre mantequilla, esta vez fuí a echar mano y no había). En fin, que Iván lo recomienda con pasión y yo también, pero más moderada.
Con respecto a las inclinaciones a los sabores, ayer fuí la única de todos que pedí algo caliente (está friísimo estos días) un té a la americana con canela, que me encanta. Los demás pidieron zumos multifrutas (bisolanes para ser más exactos que por esta zona tienen un éxito arrollador), el de Iván era de limón. Estábamos jugando y de repente le miré y le vi hacer unas muecas tan extrañas...más o menos las que hago yo cada vez que pruebo o siquiera imagino algo agrio...Nos entró la risa viendo los aspavientos, se había comido la rodaja de limón!! Le resultó fuerte pero era evidente que sonreía, yo hubiera muerto en el intento...jajajajaja. En fin, que seguiré probando cosas al limón por eso de agradar a alguien que te agrada tanto, y me seguirá gustando el sabor en la cocina, pero nunca, nunca como para comermelo directamente....


BIZCOCHO SUAVE DE LIMÓN GLASEADO
225 gr. de mantequilla a temperatura ambiente (se me acabó la mantequilla, así que añadí 100 gr. de aceite y 125 gr. de nata líquida); 200 gr. de azúcar; 1 sobre de azúcar vainillado; 4 huevos; ralladura de 2 limones; 75 gr. de zumo de limón; 1 sobre levadura; 280 gr. harina; q pizca de sal. GLASEADO: 100 gr. azucar glas; 2 ó 3 cuch. de zumo de limón
Batimos los huevos con el azúcar en la thermomix 3 mtx. a 40º, vel. 4. Añadimos la mantequilla reblandecida (o la nata y el aceite), el azúcar vainillado, la ralladura de limón y el zumo y batimos de nuevo a vel. 4 sobre 1 mt. Añadimos por último el sobre de levadura, la harina y la pizca de sal y mezclamos 6 seg. a vel. 3 y 1/2 y terminamos de mezclar con la espátula. Vertemos en el molde (yo uso de silicona, sino ya sabéis, enmantequillar y enharinar). En 25 mts. está hecho, dejo reposar un poco en el horno con la puerta entreabierta, saco, desmoldo encima de rejilla y le echo el glaseado que habremos hecho mezclando el zumo de limón con el azúcar glas hasta que tengamos una mezcla fluída pero consistente. Si os apetece podéis rallar cáscara de limón encima del glaseado antes de que se seque, queda precioso y le da mucho sabor.



10 noviembre 2007


La fuerza del color. Me maravilla el color de esta crema, un naranja claro pero intenso procedente de una hortaliza tan otoñal como la calabaza, nuestra sempiterna zanahoria y la vitamínica naranja. Claro...tanto color naranja en la materia prima no iba a producir una crema verde...es evidente. Lo maravilloso es que no solo es preciosa de color y textura (esto último se lo debemos a la thermomix), sino que está riquísima, tiene un sabor dulzón paliado un poco por la sazón de pimienta y sal y ayudado por el aroma del eneldo. En fin que yo no soy especialmente "cremera y sopera" pero tanto esta crema como la de calabacín me gustan mucho, porque son sabrosas pero suaves, son sanas, ligeras (y eso tengo que aprovecharlo porque no suele ser la comida que más me gusta) y además quedan guapas para las fotos...que más puedo pedir. Señor, señor, tal y como lo describo parece que las estoy preparando para inscribirlas en algún reality para supermodelos de cremas de verduras. En fin que como el otoño parece que ha entrado no solo en nuestro hemisferio, sino en nuestra casa y lo que es peor en nuestra salud...tendré que tirar mucho de recetas que me proporcionen vitaminas y minerales sino me parece que maridín y yo vamos a tener que acabar comunicándonos en lenguaje de señas...

CREMA DE CALABAZA

Un buen trozo de calabaza, sobre medio kilo; 1 puerro, 3 zanahorias, el zumo de 2 naranjas grandes, sal, pimienta. Aceite de oliva extra de primera presión en frío.

Partimos el puerro en rodajas. Troceamos la calabaza (sin cáscara ni pepitas). Raspamos las zanahorias y las partimos en rodajas gruesas. Echamos todo en la thermomix, si vemos que llena mucho el vaso, usamos la vel. 3 y 1/2 para partir un poco más los ingredientes y que bajen de volumen. Añadimos agua hasta la mitad del vaso o un poco más (si nos pasamos nos va a quedar muy líquida, vale más añadir si vemos que necesita, porque las verduras bajarán mucho de volumen al cocer). Sazonamos con sal y pimienta y dejamos cocer unos 25 mts. a vel. 1 y 100º de temperatura. Cuando termine de cocer, añadimos un chorro de aceite en crudo y batimos todo a vel. 3-7-9 progresivamente durante un minuto o hasta que veamos que está totalmente triturado y ha quedado con aspecto atercipelado. Dejamos que atempere un poco y añadimos el zumo de naranja, volvemos a batir para que se integre. Servimos rapidamente espolvoreando con eneldo. Le podéis poner unos curruscos de pan fritos como hizo mi madre toda la vida.