19 julio 2007


Estaba terminando de ver una peli que ya me enganchó la primera vez que la vi. Le sentí abrir la puerta, eran ya las nueve y pico de la noche. Estaba tan metida en la película que apenas le atendí, sólo una sonrisa rápida. Fué entrando toda la parafernalia a casa, la bolsa con el traje, el bañador, las chanclas, los pesos, directo al baño...al ritual de siempre, aclarar bien y dejar escurriendo para que pueda secar para la siguiente vez. Oí retazos de lo que me decía...-ya verás, vas a alucinar...pesan...los he tenido que meter en la mochila-. Esa frase captó mi atención, pero la película estaba acabando, le dije que faltaba poco y que en cuanto acabase iba a cotorrear con él que tal la tarde pesca. Cuando la prota de la peli ya había puesto toda su vida en su sitio y empezaron a salir los créditos, apagué la tele y fuí a la cocina a ver que era lo que había en la mochila....Desde luego aluciné. Eran 6 pescados como el que ocupa la sartén en la foto, pero con las aletas y colas correspondientes...La parte práctica de mi mente pensó en meter rápidamente esa mochila en la lavadora a ver si conseguíamos quitar el olor...pero tiene razón Hortensia, el pescado fresco apenas tiene olor. Iván estaba como niño con zapatos nuevos, se había repartido el botín con su cuñado. No sabíamos que pez era, pero esa misma noche y ojeando el libro que tiene de buceo lo averigüamos: pez ballesta. Era la primera vez que oía hablar de él y desde luego no lo he visto nunca en las pescaderías. Esa noche evisceré y limpié tres y el menda hizo lo mismo con los otros tres. Dos están en el congelador, tres los repartimos al día siguiente entre padres, suegros y la hermana que me tocaba. Anoche me tocó cocinar el que dejé fresco. Que ilusión nos hizo comerlo. Tenía razón mi hermana Noemí, sabe a pollo, bueno no el sabor, la textura...Estaba riquísimo, es muy sano y me ayuda a equilibrar la economía familiar...que más se puede pedir....
PEZ BALLESTA CON FRITADA DE HORTALIZAS
1 pez eviscerado y limpio. 1 pimiento rojo grande, 1 cebolla grande, 2 dientes de ajo, aceite, sal, pimienta, vino blanco.
Salamos el pescado por dentro y por fuera. Fondo ligero de aceite en la sartén. Lo ponemos a fuego vivo y el pescado vuelta y vuelta, sólo que coja color. Bajamos el fuego y lo sacamos y pochamos lo primero los ajos picados, en cuanto echamos los ajos y damos una vuelta (cuidado que no se nos quemen, si está muy caliente separamos la sartén del fuego), añadimos la cebolla cortada, salamos y dejamos pochar un poco, añadimos el pimiento y lo mismo. Echamos pimienta
separamos las verduras a los lados y colocamos de nuevo el pescado. Subimos de nuevo el fuego y añadimos un buen chorro de vino blanco (yo usé jeréz, era lo que tenía a mano). Tapamos y dejamos cocinar según el tamaño del pescado. Yo lo dejé unos 12 mts. Al plato y a disfrutar.

13 comentarios:

Marta dijo...

Como siempre buenísimos, tus historias y tus recetas.

Muakis

cerise dijo...

Me quede intrigada por saber de que pelicula se trataba... Tenia que ser muy buena para dejar en espera tal maravilla!!!!
Y ahora mismo me estoy acordando de que hace mucho tiempo que no voy a pescar.... Creo que esta semana reviso todo el aparejo de pesca, y a ver si le saco tanto partido como tu.

Mariló dijo...

Elbe, gracias por tus palabritas en mi blog. Este pescado tenia que estar de fabula y me estoy imaginando la textura. Dale la enhorabuena a Ivan por la pesca. Besitos.

Marisa dijo...

Conozco esos pescados, los he comprado alguna vez en Galicia donde dicen han llegado hace pocos años y que no son de aquí, parecen de aguas más cálidas. Son riquísimos, que suerte tener pescadería propia.

Estrella dijo...

!Que pinta tiene Elbereth!, desde luego es para dejarte alucianada, me encantan tus recetas y todas las cosas que nos cuentas, un abrazo, Estrella.

Ana dijo...

No sé con que quedarme
Con las recetas?
Con tus comentarios?
Lo mejor, acaparar las dos cosas.
Te tengo en mis favoritos, me haces pasar buenos momentos de lectura en red y encima quedar bien cuando
tomo prestadas tus recetas.
Felicidades. Ana

Marta dijo...

Que nos tienes abandonás, chiquilla!!! Que se te echa de menos

Anónimo dijo...

¡Que bien encontrar otra mujer de pesca aficionado que se enfrenta por primera vez a un pez ballesta¡. Por cierto, que es curioso que la pesca fuera en lugares próximos: ría de Viveiro en nuestro caso y deduzco que en el vuestro costa asturiana.
Yo opte por hacerlo al horno con una base de patatas, pimiento rojo y verde y ajo (previamente sofritos). Le puse sal y pimienta y dentro rodajas de limón y lo rocié con un vasito de ribeiro.
Tiene una textura muy agradable y un sabor indefinido en mi opinión.
Mi pescador casi no pesca (va en kajak) y cuando lo hace suelen ser caballas ( sé miles de recetas sobre como prepararlas) y esto fué una especie de exotismo que atribuimos al cambio clímático porque pescar un pez ballesta en el cantábrico no era lo común.
Sigue ddisfrutando de sus pescas porque a nosotros se nos han terminado hasta el próximo verano.

Anónimo dijo...

hola,soy un pescador principiante de once años y pesque un pez ballesta este fin de semana,quede alucinado de grande que era,incluso me rompio el anzuelo,me lo lleve a casa y mi madre me lo preparo a la sal ¡delicioso¡.Me podeis dar consejos de anzuelo y cebo??

Elbereth dijo...

Hola anónimo pescador, me alegro por tu captura, va a ser difícil que te demos consejos de ese tipo, porque mi marido pesca con arpón, es pesca submarina, pero estoy segura de que hay miles de páginas y foros que te pueden ayudar.

Auro dijo...

precioso ejemplar, quien lo pillara...jeje pero lo que mas me gusta, son tus relatos y el ver lo enamorados que estáis maridín y tu

Un beso guapísima

Ana dijo...

Espero impaciente una nueva receta. Algo rico, rico para este incipiente otoño

Myriam dijo...

Llegué de casualidad a tu blog y te aseguro que disfruté mucho leyendo tus comentarios y recetas, eres muy amena relatando espisodios de tus vivencias. ¡¡Qué maravilloso poder contar con pescadería propia!!. Te envío mis felicitaciones y un cordial saludo por esa gran capacidad de hacer de la cocina (una de mis aficiones)un gran poema de amor compartido.
Myriam
Santiago de Chile