09 diciembre 2007




Me gusta mucho la fotografía. No soy aficionada en plan artístico, de hecho no paso de hacer las fotos en modo automático. Mi aficción es más bien la de capturar momentos. Supongo que formará parte de ese punto nostálgico de mi forma de ser. Cuando compramos la cámara digital (sueño cumplido, todas las fotos que quisieras sin problema de carrete y con posibilidad de eliminación instantánea) me la llevaba conmigo a todos los sitios. Pasé unos meses con un ansia devoradora, lo mismo fotografiaba instantes que paisajes (me chifla fotografiar naturaleza), que por supuesto comida....Esto último como en la mayoría de ocasiones era en la intimidad de mi hogar y resultaba bastante normal, por lo menos para mi mitad y para mí. Aunque alguna vez teniendo invitados tuve que hacerlo delante de gente, y rápidamente daba explicaciones de mis participaciones en foros y blogs so pena de resultar una pedante chiflada que fotografía su propia comida....Estas fotos en concreto fueron de una reunión familiar al aire libre. Hacíamos parrilla variada de carne. Una llevaba las ensaladas, yo quedé en llevar un entrante y uno de los postres. Por supuesto saqué muchas fotos de momentos familiares, como una preciosa que tengo de mi madre y mi hermana jugando a las palmas. Hay otra del momento "siesta" y es divertido ver las distintas posturas que asumimos todos al dormir confiadamente....Y por supuestísimo, había fotos de mi "Pastel de cabracho" y la "Tarta de ablanes" que llevaba ese día. El caso es que yo, desmemoriada por naturaleza tengo una memoria de elefante para mis "fotohijos" y era plenamente consciente de que me faltaban las de este día. El jueves fiesta nos fuimos a hacer una caminata por los alrededores de Gijón, quería llevar la cámara, porque fotografiar el otoño en Asturias es un deleite indescriptible. Hize fotos con la cámara de mi hermana, y cuando fuí a cojer la mía me di cuenta de que me había dejado la tarjeta de memoria en el lector...me iba a empezar a dar de tortas cuando maridín, salvador épico donde los haya, me dijo que el llevaba una en la cartera...la pusimos y ohhhhhhhh milagro...ahí estaban las fotos perdidas. En fin, me prestó mucho por los momentos familiares y por las fotos paisajísticas, pero quien comparte aficción cocineril-bloggil, sabe que cuando más me deleité fué cuando encontré las de la comida...
P.D. (Tanto el pastel de cabracho como la tarta de ablanes estaban para tirar voladores aunque nos conformamos comiendolo todo con un evidente gesto de satisfacción....)

PASTEL DE CABRACHO DE ARZAK


1/2 kg de krabarroka (cabracho) limpia, desescamada, y sin cabeza
1/4 kg de salsa de tomate
1/4 l. de nata líquida
8 huevos
Sal
Pimienta blanca recien molida


Se cuece el pescado después de limpio, en un puchero con agua y un punto de sal, lo necesario para que podamos desespinarlo y desmenuzarlo. Una vez hecho esto, lo dejaremos en un recipiente, reservándolo. Batimos bien los huevos hasta que monten un poco, le añadimos el cuarto de litro de salsa de tomate, el cuarto de litro de nata y el pescado desmenuzado. Lo mezclamos bien y comprobamos el sazonamiento. Vertemos en un molde grande tipo "cake" (rectangular) el preparado anterior y lo metemos en el horno a 225º durante una hora y cuarto al baño maría. Lo sacamos y lo dejamos enfriar.Una vez desmoldeado, se trocea en ocho partes iguales y se sirve con mahonesa o salsa rosa.

El molde si no es de silicona, lo untamos levemente de mantequilla y espolvoreamos de pan rallado. Yo en vez de hornearlo una hora y 15, le quito esos últimos minutos y lo dejo templar dentro del horno.






6 comentarios:

rosalisabel dijo...

Me parece que compartimos afición... sin ser técnica en la materia, y utilizando automático me encanta captar momentos y sobre todo paisajes, aunque por aquí no tengo muchos a mano (al vivir en una ciudad, no es posible).
Y también he pasado por la fase de explicar el porqué saco fotos a todo lo que preparo.
Ese pastel de cabracho te ha quedado espectacular, y por ende... seguro que estaba buenísimo.
Me encanta encontrarte por mi casita.
Besitos

Marta dijo...

Uauuuu. Ese pastel de cabracho está diciendo comeme. Y las fotos espectaculares, de profesional.

Abracitos y besitos

MaryLou dijo...

Qué bueno!!!! Me lo apunto para las comidas navideñas.

Eres una artista!!!

Muchos besos

reikiaduo dijo...

Es que teneis de protagonistas otoñales a los robles y asimilados), en el alto Pirineo aragonés nos basamos más en el haya; aunque también tenemos, tambien tenemos

Y el otoño es... no hay palabras, pero quizás si haya cámaras para los que teneis esa habilidad

Amparin dijo...

Llegué a tu blog buscando unos bombones salados y dejé la tarde cotilleando las magníficas recetas. Estoy saturada de cortar y pegar. Tengo que probar este pastel de pescado porque la pinta es buenísima. Y también los bizcochos, y el lomo de melocotón. Menudo descubrimiento.

Ana dijo...

Delicioso. Tengo esta receta dentro de mi carpeta de favoritos pero con salmón.