El lunes los cuñis se fueron de pesca, nosotras esperábamos en la orilla, ocupadas también pero en cosas mucho menos interesantes. La tarde fué espectacular, la playa preciosa, en Colunga, con un arenal largo que finalizaba en una cala tranquila con rocas en el agua. El mar estaba totalmente "aguamarina", transparente, con una luz...Toda Asturias es preciosa, las playas de Occidente son una maravilla y las del Oriente también, pero estás últimas son mucho más accesibles, de momento. Maridín pescó su primera Lubina, 40 cm y casi 700 de peso, ya se que no es nada comparado con las maravillas que se pescan, pero teniendo en cuenta que se está iniciando en esto del buceo pescadoril, y que no puede dedicarle todo el tiempo que le gustaría, nos ha parecido estupendo. Como era su primera Lubina le dije que se la llevara a su madre, tengo una suegra estupenda que se merece mucho más, pero de momento esto es lo que hay....Le hizo una ilusión loca, (tengo foto del abrazo...jajajajaja) aunque a ella no le gusta que se meta en el agua, lo sé...pero se calla, porque sabe que a su hijo le hace felíz y que es prudente al bucear. Como no iba a ser menos nos juntamos todos a cenarla, desde luego 5 que somos de familia, tocamos a un sólo trocín, pero ya se encargó mi suegra de acompañarla adecuadamente, de su casa sales con todo menos con hambre. Me preguntó que si la hacía en salsa, pero algo recién pescado mejor a la espalda no? Así que así simplemente, abierta por la mitad siguiendo la espina central, adobada con rodajitas de ajo, perejil picado y sal, apenas aceite en una buena sartén y vuelta y vuelta. Estaba deliciosa y disfrutamos como cosacos...tengo fotos del deleite suegril...pero esas quedan para la intimidad.
Ya he usado la compota de ciruelas para cocinar y tengo que confirmar que está buenísima. Una noche la serví directamente en la salsera, a temperatura ambiente para acompañar unas chuletas de cabecera de lomo. El sabor de la compota es contundente pero con la carne se aviene a la perfección. Otro día descongelé un lomo de cerdo que había congelado en trozos grandes. Lo doré muy bien en un fondo de aceite, salpimenté cuando ya cogió color, eché por encima como una taza de la compota, dejé que chisporroteara y se mezclara con el juguillo de la carne, revolví bien todo junto y añadí media taza de agua y 2 cucharaditas de azúcar espolvoreadas por encima para contrarrestrar la acidez. Tapé y dejé cocer todo junto unos 12 minutos. Los abrí por la mitad para comprobar que ya estaban rosados. Si dejas hacerse más el lomo se queda seco e incomestible, al menos para mi gusto. Estaba realmente delicioso.
Comentarios
Te he invitado a que participes de dos memes (sin compromiso). Tienes que escribir ocho cosas sobre ti en tu blog y invitar a ocho personas con blog a que hagan lo mismo.
El otro, consiste en poner una fotografia de la ventana de tu curro para ver lo que se ve desde allí.
Puedes ver más información en mi blog.
Besos!
Paso a saludar y a dejar cariños,me encanto tu espacio,me llevo algunas recetas...
Gracias por tu visita...
Te dejo un gran abrazo...
Qué lujazo!!
Un beso
Besitos
Un saludo.
Me encanta lo que cocinas y como lo explicas, que sepas que tienes una fan incondicional...
A ver si un día me atrevo y me hago mi propia pagina, pero como todavía vivo con mis padres, de momento me libro casi siempre de cocinar...
Besos!