30 junio 2006



Dicen de una "chica picante" otrora cantante y ahora "esposa de", que comentando su poca adaptación a nuestro país (al principio todos los cambios son duros), explicó que "España huele a ajo"...Siento disentir de esa señora (si es que realmente lo dijo, que vete a saber...). España no huele, pero sí que sabe a ajo. Es más, si realmente lo dijo y pretendia que fuése algo despectivo, siento tener que volver a disentir...Es una opinión personal, como todas las que vierto en este blog, pero para mí, una de las grandes señas de identidad de nuestra cocina, es el ajo. El maravilloso ajo, que no sólo tiene unas propiedades médicas nada desdeñables (http://www.sabormediterraneo.com/salud/ajo.htm), sino que aporta un sabor magnífico a multiples guisos, ensaladas, frituras, adobos...
Yo no se cocinar sin ajo y cebolla. Puedo prescindir del resto (malamente, porque el pimiento, el tomate, la zanahoria, las hierbas, consiguen convertir cualquier humilde plato en bocado de reyes), pero nunca, nunca de ajo y cebolla...
Y si esto me identifica como una buena guisandera española (y asturiana por ende), pues bienvenido séa...
De todas maneras, y viendo las delgadeces que luce esa señora, sospecho que no convulga mucho ni con nuestra cocina, ni con ninguna otra...
La invitaría a degustar la ensaladita variada y el pollito al ajillo que hemos almorzado hoy...igual cambiaba de idea....
No voy a poner la receta del pollo al ajillo porque es de dominio público, sólo comentar un "modus operandi", echo los trozos de pollo limpios y sin adobar de ninguna manera, con el aceite caliente, pero no hirviendo y tapo con una tapadera con agujeros, que aunque deja escapar el vapor, hace de tope, de manera que el pollo al principio se hace sin dorarse. Cuando ya está medio cocido, quito la tapa para que evapore todo el agua que pueda contener y realmente empiece a freír, salpimento y entonces añado los ajos en rodajas (para evitar que se quemen) y ya sólo queda dejar que el pollo coja ese churrusque que lo caracteriza...
Y cuando ya ha cogido colorcito pero no se ha turrado tanto que luego no se pueda morder, lo saco a un papel absorvente y a servir bien calentito...
Y sí....también le echo ajito picado a la ensalada...y no, no he tenido problemas con el aliento, por lo menos que me hayan comentado y me precio de tener una familia muy franca....

3 comentarios:

Carmen dijo...

Seguro que si huele este pollo al ajillo, la señora cambia de opinión!!

Ivonne dijo...

Hola Elbereth!

Tengo gusto su tuo blog!

(Excuse my Spanish it's not very good ...)

This just gorgeous and delicious. I'm very hungry now!

Flor de Tula dijo...

yo,sin ajo,mmmmmm
no se que haría.